Hablar mucho no te hace líder

Jose Echeverri |

Hablar mucho no te hace líder

Confieso algo feo: cuando empecé a escalar en la pirámide organizacional, mi “estrategia de visibilidad” era simple: hablar demasiado. Si había una reunión, estudiaba quién iba a participar, me preparaba mil frases para “aportar” algo, aunque no tuviera nada que aportar. Y si no encontraba nada inteligente que decir… repetía la frase de algún jefe. Me creía muy inteligente. En realidad, estaba gritando: “miren todo lo que sé”.

Y no, eso no demuestra sabiduría. Eso grita inseguridad.

¿Qué aprendí cuando dejé de hablar tanto?

Un buen líder no necesita llenar silencios. Un buen líder escucha.

Como decía Baltasar Gracián en su libro El arte de la prudencia: “Lo bueno, si breve, dos
veces bueno.”

El exceso de palabras es como un traje extravagante: llama la atención, pero no por las
razones correctas.

Silencio productivo: una estrategia subvalorada

La comunicación eficaz no es hablar en exceso, es comunicar con sentido. Y es algo
medible:

  • 64 % de los líderes de negocios creen que la comunicación efectiva aumenta la
    productividad del equipo. *
  • Equipos dirigidos por líderes que practican la escucha activa reportan más
    compromiso, menor rotación y mejores resultados. *

Pero ojo: “comunicar más” ≠ “comunicar mejor”.

¿Por qué tantos de nosotros se enredan en el ruido?

Porque desde el colegio nos enseñaron que quien más habla, más manda.

Pero cuando la cultura organiza reuniones como si fueran maratones de monólogos,
terminamos con un equipo lleno de “ruido inútil”, egos hinchados… y resultados
mediocres.

Liderar no es llenar aire: es dirigir con claridad

Un líder de verdad sabe que su poder no está en cuánto habla, sino en cuánto inspira.

    • 👉 No en repetir lo que otro dijo.
    • 👉 No en llenar planillas, diapositivas o charlas vacías.
    • 👉 En encender ideas, en abrir espacio para que otros brillen.

    Porque la jerarquía de voz no construye equipos. Los destruye.

Si quieres empezar hoy: 5 tips para hablar menos, generar más

  1. Escucha activa: en cada reunión, antes de hablar, haz una pausa mental de 3
    segundos. Pregúntate: ¿esto aporta o solo llena ruido?
  2. Pregunta antes de proponer: muchas ideas brillantes nacen de dudas
    inteligentes, no de discursos.
  3. Devuelve el micrófono: Si notas que alguien tiene algo que decir, déjalo hablar
    primero. Liderar no es monopolizar la conversación.
  4. Redacta antes de hablar: si lo que vas a decir cabe en un mensaje, no lo
    transformes en un podcast.
  5. Silencio consciente al final: cierra reuniones con 30 segundos de silencio.
    Permite que las ideas respiren, que las decisiones se asienten.

No necesitas ser el más ruidoso. Necesitas ser el más escuchado.
No necesitas tener todas las respuestas. Necesitas generar las mejores preguntas.
No necesitas demostrar saber, necesitas inspirar aprendizaje.

Hablar poco y bien, o callar mucho mejor. Esa es la paradoja silenciosa del liderazgo real.