Vulnerabilidad: no significa lo mismo para todos

Jose Echeverri |

Vulnerabilidad: no significa lo mismo para todos

Una de las mentiras más grandes que hemos construido alrededor del liderazgo es que un líder debe parecer invulnerable.

Nos enseñaron que un buen líder nunca duda, nunca siente miedo, nunca se equivoca y siempre tiene la respuesta. Sin darnos cuenta, lo convertimos en un superhéroe.

El problema es que los superhéroes viven en las películas, no en las organizaciones, y cuando alguien intenta sostener esa capa durante años, la factura llega. Siempre llega.

El primer costo es personal porque vivir demostrando que todo está bajo control es agotador. Y cuando el líder deja de pedir ayuda, deja de admitir lo que le preocupa y termina cargando solo con problemas que deberían resolverse en equipo. Por fuera, una armadura impecable, por dentro, un cansancio que nadie ve.

Pero el costo más alto lo paga el equipo, porque las personas aprenden mucho más de lo que ven que de lo que escuchan:

  • Si el líder nunca reconoce una duda, el equipo entiende que dudar es peligroso.
  • Si nunca reconoce un error, el equipo aprende a esconderlos.
  • Si nunca muestra una emoción, las personas entienden que sentir está prohibido.

Así, poco a poco, construimos organizaciones donde todos aparentan estar bien mientras por dentro están desconectados con reuniones en las que todos asienten y nadie dice lo que piensa. Y una organización donde nadie puede mostrarse humano termina perdiendo justamente lo más humano que tiene: la confianza.

Ahora, aquí viene lo que casi nadie dice: la vulnerabilidad no se ve igual en todos. Lo que para un líder es un acto de valentía, para otro es algo que hace todos los días sin esfuerzo porque todo depende de dónde vive tu miedo.

En nuestro libro El lado oscuro del liderazgo estudiamos a más de 600 líderes latinoamericanos y encontramos arquetipos con miedos muy distintos. Por eso, el primer paso para ser vulnerable no es abrirte con todo el mundo, es mirarte al espejo y descubrir qué es lo que más temes perder.

Aquí te dejo una guía práctica:

ArquetipoLe da miedoSer vulnerable es
KillerDescubrir que también es frágil.Decir «no sé cómo resolver esto», sin pasarle la presión a otro.
Rock StarSer uno más.Dejar que otro presente el logro del equipo y quedarse sin aplauso.
Yes ManPerder el cariño de los demás.Decirle «no estoy de acuerdo» a alguien que le importa.
HpDQue lo midan por lo que no sabe.Preguntarle algo técnico a alguien de su equipo, delante de otros.
Milli VanilliQue descubran que no hay tanto detrás.Decir «no sé hacerlo» antes de que se note.
InvisibleHacerse visible y no estar a la altura.Proponer algo con su nombre, sabiendo que puede salir mal.
CondePerder el acceso al poder.Contarle a su equipo algo que antes se guardaba.
InvasivoQue algo falle por su culpa.Soltar una entrega sin revisarla y aguantar la ansiedad.
Perro EchadoPerder los hilos que maneja.Enseñarle a alguien lo que solo él o ella sabe.

Ser vulnerable no es contarlo todo. Es dejar de esconder justo aquello que más miedo te da mostrar.

Te propongo un ejercicio: busca tu arquetipo en la tabla y elige un solo acto vulnerable para esta semana. Solo uno y luego cuéntame: ¿qué es lo que más te asusta que tu equipo descubra de ti?