Los jefes que, si no ganan, empatan (y el equipo siempre pierde) - jose-echeverri-wp
Hay jefes que no pierden.
Porque si ganan, ganan.
Y si pierden, “eso no fue lo que yo pedí”.
Son los campeones del empate moral. Dan instrucciones ambiguas, exigen precisión quirúrgica y reparten culpa como quien lanza billetes falsos: todos saben que es tóxico, pero igual lo aceptan… para no perder el empleo.